Te posas sobre mí
como si nada,
ave rapaz que roe mis entrañas
y yo languideciendo
te sonrío.
Por aquí no hay nada.
Ni siquiera un sueño,
ni una fantasía que choque
con mi realidad.
El cielo cae a pedazos y
ellas me venden todo lo que tienen, que es poco,
afortunadamente.
El lobo me sonríe,
dejándonos solos
cerca de mi alma:
tus ojos y la soledad.
20/10/2011 - Ceferino Lupo ©

No hay comentarios:
Publicar un comentario